








Desde el principio de este proyecto, sabíamos el papel fundamental que la iluminación tendría en el resultado final, el restaurante tiene un marcado enfoque diurno y sin embargo, muy poca incidencia de luz natural, tanto su orientación como sus escasos huecos a fachada lo condicionan. El proyecto de iluminación viene a suplir y compensar estas necesidades. La luz, fundamentalmente indirecta aporta ese suave complemento a la luz escenográfica sobre las mesas que normalmente provee la luz natural, foseados con luz muy cálida, candilejas y apliques. Cumplen esta función en cada uno de los espacios. Los apliques “Buey” aportar calidez son un guiño a la principal actividad de local y por lo que son referente en la gastronomía de la isla.
